miércoles, 17 de junio de 2015

HISTORIA DEL CÓMIC Y EL TEBEO.


El tebeo es una de las más importantes formas de historieta en Europa. El cómic español surge del s. XIX y tuvo su época de mayor esplendor durante las décadas de 1940 y 1950, así como en los ochenta. Las ciudades donde más tebeos se produjeron fueron Barcelona, Valencia y Madrid. A lo largo de la historia del tebeo español destacan nombres tan conocidos como: Jaimito, Mortadelo y Filemón, Pumby, el Capitán Trueno o Zipi y Zape.






El término tebeo comienza a utilizarse debido a la revista TBO, esta empezó a publicarse en 1917 y tiene gran importancia en la historia del cómic español, ya que fue la que popularizó el género. La revista tuvo un éxito creciente, lo que la convirtió en la revista de historieta más vendida del período anterior a la guerra civil española y una de las pocas que logró difusión nacional. Cuando comenzó la guerra, la revista sufrió dificultades para poder publicar y sólo lo hizo en territorio republicano hasta 1938, con un total de 1097 números.  Entre sus autores, destacan Ricard Opisso y Manuel Urda Marín. Otros tebeos importantes son los también barceloneses B.B. (1920), con Pulgarcito (1921) y "Virolet" (1922) y el valenciano Los Chicos, en el que destacó Juan Pérez del Muro.




  Sin embargo, se considera como la primera historieta española publicada en prensa a la "Historia de las desgracias de un hombre afortunado", publicada mucho antes, en 1857, por el militar vasco Víctor Patricio de Landaluze, en un diario de Cuba. En la península las historietas no son anteriores a 1864, con autores como Luis Mariani en Sevilla o Salustiano Asenjo en Valencia y, ya en los setenta, a Francisco Cubas, Tomás Padró y José Luis Pellicer.

Ya en el siglo XX surgen revistas infantiles y destacan autores como Junceda con “las aventuras extraordinarias del Capitán Botalón”. En la década de los años 30 el tebeo comenzó a hacerse famoso en España, debido a los cambios sociales que trajo consigo la segunda república y el auge editorial, así como la entrada de corrientes estadounidenses en revistas como Yumbo, Mickey de Editorial Molino (1935). Las aventuras autóctonas se alargan y surgen autores de grafismo realista como Francisco Darnís, Salvador Mestres y Jaime Tomás, que se unen a los de grafismo caricaturesco, como José Cabrero Arnal o Arturo Moreno.
Durante la Guerra Civil el tebeo sirvió para difundir propaganda de ambos bandos, como:







Tras la guerra el tebeo se convierte en uno de los medios de comunicación más populares de España, alcanzando sus años dorados entre 1940 y 1950. Era una lectura muy popular entre las clases trabajadoras, ya que su precio era de unos 10 céntimos en los barrios.
A finales de los años cuarenta surgen importantes personajes en la historieta españolas como Pedrín y Roberto Alcázar de Eduardo Vañó. Además, la Editorial Valenciana creó al Guerrero del Antifaz y el Pequeño Luchador, representando un tipo de historieta propia de la postguerra. En 1584 Mortadelo y Filemón, de Francisco Ibañez, fue publicado por primera vez. Comenzó como una historia en blanco y negro con una estructura simple. Esta estructura ha ido evolucionando hasta nuestros tiempos.
Sin embargo, sobre la década de los sesenta, el tebeo sufrió obstáculos, por ejemplo, sólo las editoriales que tuvieran un permiso de la Vicesecretaría de Educación popular podrían publicar y debía difundir la ideología del gobierno. Se limitó un 25% la difusión de tebeos extranjeros, por lo que los niños de la época no conocieron a Popeye ni a Superman, y en 1964 se prohibieron las series de superhéroes.

En esta década surgieron subgéneros muy variados:

  • Tebeo de aventuras
  • Tebeo de humor
  • Tebeo para niñas
  • Tebeos extranjeros






A partir de los años setenta se abre otra etapa de espolendor en el tebeo español, el boom del cómic adulto, con la novela gráfica, una historieta moderna más extensa que el tebeo para un público adulta. Algunos títulos son: Brigada Secreta o Celia. También triuna entre los adulktos el cómic de terror y la historieta satírica.
En el cómic de jóvenes destacaron: Miguel Catalayud, Carlos Giménez o Ventura y Nieto, con Delta 99. También se difundió cómics de origen extranjero, como Disney, Strong, Don Miki.
En esta época surgen fenzines, salones de cómic…




Sin embargo, el gran boom del cómic español no tuvo lugar hasta la muerte de Franco y entre sus autores destacó Josep Toutain, con revistas como El Jueves, Bésame Mucho o Bumerang. Se cultivó también la ciencia ficción y el cómic adulto extranjero, como Las crónicas del Sin Nombre, Mara o Hom. También aparecen revistas eróticas de baja calidad.


A principios de la década de los ochenta se siguió el cómic underground, es decir, el cómic alternativo que no realizan las grandes editoriales, esta tiene por representantes a El Víbora y Makoki. Tuvo un importante papel el salón del cómic de Barcelona.

Cuando acaba esta década el tebeo español sufre una decaída, lo que supuso la caída de varias editoriales, como Bruguera,Mortadelos y TBO. Así como revistas como Don Miki, Creepy y El Cairo. Por otro lado, prosperaron Superlópez y Luz verde. Los superhéroes estadounidenses supusieron una grave competencia. Se publicaron diversas revistas que no llegaron adestacar y duraron poco tiempo en el mercado. En los 90 tuvieron un gran auge el manga de importación, así como el material franco-belga. La editorial Camleón pudo triunfar a pesar de la comjpetencia de la historieta extranjera, a pesar de ser una editorial balternativa sin grandes ingresos económicos. También prosperó la revista El Jueves con personajes tan célebres como Makinavaja. 
 


A partir de esta época aparecen editoriales independientes como Diábolo, Sinsentido o Dolmen.Y nuevas revistas infantiles como Mister K. Pero el tebeo no volvió a tener el mismo auge que en la década de los setenta y los jóvenes prefirieron decantarse por el manga japonés Aunque sigue habiendo grnbdes historietistas como Carlos Giménez o Paco Roca.

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